Las mejores películas deportivas nunca hablan únicamente de ganar partidos. Hablan de personas. De comunidades que intentan levantarse después de una tragedia. De jóvenes que buscan una oportunidad cuando todo parece perdido.

Durante la década de los 2000, el cine de baile vivió una auténtica edad de oro. Producciones como You Got Served, Honey, Step Up o Save the Last Dance acercaron la cultura del hip hop y la danza urbana a millones de espectadores de todo el mundo.